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Cual es la razón de tanta resistencia al cambio. Si te fijas cualquier cambio siempre produce incomodidad, pereza, miedo, resistencia para que no te muevas de donde estás. No importa que estemos hablando de pequeños cambios, como podrían ser cambios de hábitos o la incorporación de una nueva rutina. O de cambios más radicales como puede ser la rotura de una pareja, el cambio de trabajo o de residencia. Tu mente le gusta estar quieta y se niega, de alguna manera a hacer esos pasos.

Lo curioso es que lo único que persiste en tu vida, y en la de todos, es el cambio. Vivimos en cambio continuo. Es lo que permanece siempre de forma inalterable. Cambiamos, evolucionamos. Y a la misma vez es lo que peor llevamos, lo que más resistencia nos produce.

Resistencia al cambio: Consciencia

Para poder realizar esa andadura hacia el cambio el primer paso es conocer y ser consciente de cuales son estas resistencias. Las razones de porqué se producen y establecer estrategias para vencerlas.

Durante muchos años es posible que no tuvieras tantas resistencias al cambio, y conforme pasan los años de pronto empiezan a aparecer más barreras, más bloqueos que te impiden avanzar.

Ese momento en que oigo: ¡con lo que era yo!… y ahora… Ahora tienes que tomar aún más consciencia de como funciona tu mente para entender esa evolución y poder avanzar en tu camino y no permanecer estancado.

Como todo en esta vida, nada es por una solo circunstancia. Por lo tanto, triunfar en tu cambio también tiene que ver con pequeños detalles que todos tienen que ir a la una, a un foco concreto. Cuanto más consciente seas de la verdadera barrera que te bloquea, más fácil te será establecer ese cambio.

Vamos a ver cuales son las principales resistencias y que hay escondido detrás de ella.

Resistencia al cambio 1-La mente esta diseñada para ahorrar energía.

Los cambios son grandes generadores de estrés. Vas a enfrentarte a algo nuevo: tanto si es la primera vez que vas a una clase de yoga o de meditación como si quieres cambiar de trabajo o de país. No importa de que se trate. Una nueva actividad va a generarte estrés y derroche de energía.

Tienes que estar en modo alerta, fijarte en las cosas, poner un extra de atención. Es agotador por el esfuerzo que exige, y pensar cansa y las emociones agotan. Y eso lo vas a notar incluso a nivel físico.

Si la actividad te cansa, la mente puede empezar, muy rápidamente, a buscar excusas para que no sigas por allí. Las hay de muchos tipos: con el sol que hace y yo aquí, esto es una pérdida de tiempo. No llegaré nunca a aprender, no hace falta ni que empiece. Total, para que, etc, etc…

También están las de: no sirves para eso, eres mayor. O las de: ahora no es el momento, todo me pasa a mi, no tengo tiempo, los niños no me lo permiten, tengo que hacer la cena y son tan largas que me daría para unos 400 post jejejeje

No he visto mayor generador de excusas que una mente cansada.

Si no has hecho nunca ejercicio, tienes 42 años y te metes a hacer una carrera de 10 km. Te puedo asegurar que vas a terminarla completamente agotada, sin aire y sin ganas de volver a calzarte unas zapatillas en tu vida. Eso sin contar que necesitarás una semana para recuperarte.

Ese ejemplo que cuando lo explico todo el mundo dice: pues claaaaaaro.

Lo que pasa es en que en otras situaciones en donde en lugar de un esfuerzo físico necesites un esfuerzo mental o emocional. Eso no se percibe de la misma manera.

Que hacer para poder vencer esta resistencia

Lo que está claro es que delante del cansancio mental o emocional hay que descansar. Si vienes de una maratón y te dicen que descanses lo lógico es que lo hagas y además no te extrañe la recomendación.

A nivel mental y emocional es lo mismo: Si el cansancio te está invadiendo: Descansa!! Tómate un paseo, un fin de semana de relax, lo que necesites. Y aprovecha cuando vuelvas para preparar un buen plan de acción para acometer el cambio que quieres sin agotarte.

Paso a paso y con consciencia de lo que haces, donde estás y tus habilidades. Haciendo el máximo sin pisar la linea de “demasiado”.

Si vas al gimnasio te darán un plan de ejercicios progresivos. Para hacer cambios en tu vida, sean los que sean, necesitas también un plan adecuado y pensado para ti. Lo justo para cansarte aunque sin agotarte y que no te permita luego no continuar.

Resistencia al cambio 2 – La incertidumbre no es segura

La siguiente de las resistencias tiene que ver con la seguridad. Que además se exagerará si el cansancio se ha apoderado de ti.

Tu mente está diseñada para protegerte, esto es lo principal, lo más importante, lo prioritario y muchas veces lo único. Protección ante el peligro, el daño, el dolor, la muerte. Seguridad y protección ante todo. Así es tu mente.

Gracias a eso hemos sobrevivido como especie en medio de la jungla. Lo que pasa es que ahora no nos sirve de la misma manera. ¿De que peligros te protege?.

Si se dispara el Miedo, la mente echa el freno a lo que estés haciendo. ¿Porqué? Porque es peligroso. Punto. Luego ya veremos, ahora hay que parar.

El siguiente paso al parar es disparar las excusas (tu mente necesita dar razones a lo que hace). Somos seres racionales. Y ya empieza tu mente a generar pensamientos del tipo: No tengo tiempo, no sé, no es para mi, me quedaré sola, me quedaré sin dinero, no triunfaré, etc etc. Y muy largo etcétera.

Qué hacer antes estas situaciones

Lo primero es detectar que hay detrás del Miedo. El Miedo solo es una señal que hace detener el carro para que no avances. Es como decirte: algo no va bien.

No se trata en ese momento de dar marcha atrás (que suele ser la reacción). Se trata de averiguar que hay detrás de ese parón. Continuando con la metáfora: tal vez hay ¿Un puente en mal estado, los caballos cansados, una rueda rota…?

Averiguar qué hay realmente detrás de tu Miedo. El miedo es exclusivamente una señal de alarma que te avisa de que algo no va bien.

A ti te toca averiguar si esa señal tiene sentido y que hacer para apagarla.

Tal vez detrás de esa señal haya perfeccionismo, cansancio, vergüenza al que dirán, frustación, falta de conocimiento, falta de compromiso interno.

Dependerá de que hay detrás del miedo la estrategia para vencerlo es completamente diferente.

En el momento en que le pones nombre y apellidos al miedo y averiguas que hay realmente detrás, empiezas a andar un camino diferente. Empiezas a encontrar soluciones.

Resistencia al cambio 3 – No te vayas todavía – la tribu

Entender tu tribu, comprenderla y aceptarla hará que cambies totalmente tu visión sobre ella. La “tribu” es tu entorno más cercano, amigos, familiares, padres e incluso compañeros de trabajo. Tú sabes quien es tu tribu.

Estamos programados para vivir en tribu, ya que así nos protegemos unos a otros, nos ayudamos y nos defendemos mejor de las posibles amenazas: animales salvajes, los de la tribu de al lado etc…

Esto está en nuestra mente. Millones de años viviendo en tribus, en comunidades, en sociedades. Para ello tu mente ha desarrollado un fuerte sentido de necesidad de pertenencia.

Tu mente se siente bien y segura cuando eres aceptado o aceptada en la tribu. Ya que es una manera de decir: aquí tengo seguridad.

Por lo tanto, cuando tu vas a realizar un cambio y alguien de la tribu te dice: ¡NO lo hagas!, ¡pero que dices! O cualquiera de las expresiones de este tipo, algunas mucho peor y que podríamos llenar páginas enteras. En tu mente se activan las alarmas de: “me van a echar de mi tribu”. Y empiezas a proyectarte en el futuro en plan catastrófico: te ves en plena soledad, sin dinero, sin comida, sin salud, vagando sin rumbo sin la tribu.

Es un poco exagerado, lo sé, aunque si piensas en situaciones que te haya pasado algo así, verás que tu mente puede convertir tu vida futura en una peli catastrófica de alto nivel.

Todo para que te quedes con tu tribu, seas aceptado, no te muevas.

Como actuar en estas situaciones.

Para empezar todo evoluciona y al moverte amplias tu campo. Con nuevas actividades vas a encontrar otras “tribus” con las que vas a generar nuevas conexiones. No pierdes, ganas. Y si alguien se queda en el camino es que era su destino.

Desde el amor, la comprensión y el agradecimiento te será fácil aceptar su actitud, sus palabras y dejarlas que se las lleve el viento.

Cuando entiendes las razones de porqué lo hacen: su falta de visión, sus propios miedos, el miedo a la pérdida, etc. Te será más fácil aceptar sus palabras sin sufrimiento. Puede que te duelan, aunque no te bloqueará, ni te parará, ni te hará sufrir.

Conclusión

El cambio es algo inevitable y fluir con él hará que te sientas mejor, crecerás y vivirás más alineado contigo mismo. Aunque para ello muchas veces surgen resistencias que una vez las hayas entendido te será más fácil poner estrategias.

Con este post tienes un primer paso para empezar a reflexionar.

¿Y tu? Cual es tu mayor resistencia en el momento de plantearte un cambio. ¿Estas en alguno ahora mismo? Cuéntamelo en lo comentarios y si te gusta el post. Compártelo 😉

Un fuerte abrazo

Adriana

Tu Coach en el Mar

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