Que hay detrás de un ataque de Ira. Como podemos conocer y gestionar la ira de forma definitiva. Sentir como la espada de fuego, que es esta maravillosa emoción, no nos controla. Si no que somos nosotros que la usamos y gestionamos según nuestra voluntad. Averigua qué te está diciendo realmente un ataque de Ira.
La Ira tiene su utilidad y puedes necesitarla. Se trata de que sepas «para que» aparece y como tratarla. En este post te hablo de una manera mucho más profunda que hay detrás de un ataque de Ira y como enfrentarte a ello, en lugar de dejarte llevar.
En el post anterior sobre cómo gestionar la ira te hablaba de cómo tratar la Ira en lo que yo llamo “cura de urgencias”. 5 técnicas infalibles que te sirven para calmar y rebajar la tensión, una vez la ira ha aparecido y no haya empezado la explosión en cadena.
¿Qué es la explosión en cadena?
Es una de las razones de porque es tan importante detectarla en el primer momento, en cuanto aparece el primer síntoma. La ira funciona como si fuera una reacción en cadena en la que cada explosión añade más gasolina al fuego. Voy a poner un ejemplo para que se entienda mejor:
Imagínate que eres María, la protagonista de algunas de mis newsletters, por cierto si te suscribes la conocerás :). En estos momentos estás cocinando: el peque de la casa viene corriendo e insiste en que quiere ver la tele ahora (molestia 1) ¿Dónde estará su padre? brufff). Te llama una teleoperadora para venderte algo y tienes tú que coger el teléfono (enfado 2) y ese hombre????. Con la distracción se te quema el pescado (rabia peligrosa 3). Y va Raúl, tu pareja, que aparece tranquilamente y te dice – “Que torpe estás hoy ¿Qué te pasa?” (explosión total). Boooom
Parar, lo que yo llamo la reacción en cadena, es esencial para no acabar en una especie de bomba explosiva de alto nivel.
Tomar consciencia, que la Ira en cuanto aparece, se va multiplicando exponencialmente con pequeños detalles. Digamos que no suma, multiplica. Y la única persona que puede pararla eres tú, y tienes que hacerlo antes de que empiece la reacción en cadena. Si miramos la situación anterior tienes que hacerlo en el momento del peque. En ese momento tienes que tomar conciencia de que te molesta, que te está provocando que despierte la Ira y que si no vigilas puede terminar en estallido.
Imagínate como sigue la escena de María…
- ¿Qué me pasaaaaaa? que me tengo que ocupar de todo mientras tu no haces nada!! (a grito pelado).
- Perdonaaaa estaba ordenando el baño después de bañar al peque!!!! que es eso de que no hago nada.
- Y tienes que tardar una hora????
Parar y hablar tranquilamente sería una solución que en estos momentos sería lo ideal. Respirar y calmarse. María se siente estresada y estalla rápido. Raúl se siente atacado y responde atacando. El botón rojo está pulsado…
Vamos a poner otra situación. Imagínate que después de haber oído a Raúl decir ¿Qué te pasa? tu reacción es:
- Voy a estallar, me voy al baño a calmarme
- (sales al cabo de 15m) Raúl estoy mal, estresada con todo lo que me pasa en el trabajo y necesito que estés más por mi cuando llego a casa. La situación me sobrepasa enseguida.
- Bueno, no sé…. ¿Cómo quieres que te ayude?. Estaba en el baño limpiando después de bañar al peque
Cambio radical en esta segunda opción. Y aunque te parezca demasiado fácil. Te puedo asegurar que lo es. Lo dificil es hacer el paso 1.- Estoy en expansión me voy a callar y al baño. 2.- Tengo un problema que hay detrás de la explosión.
La Ira en nuestro cuerpo
Como ya sabes, es una emoción que resulta muy dañina a nivel físico: subida de la presión arterial, tensión muscular, enfermedades que pueden aparecer a causa de no saberla gestionar.
Y mucho más, una ira anclada dentro de ti, sin gestionar y haciendo mella en tu Ser interior, puede producir tristeza, ansiedad, aislamiento en un primer estadio. Para pasar más tarde a enfermedades como la ansiedad, la depresión a nivel mental y a nivel físico somatizarla con dolores musculares crónicos, enfermedades coronarias, cólicos renales e incluso cáncer.
Eso no quiere decir que si padeces alguna de estas enfermedades será a causa de la Ira, puede haber más causas. Lo que si está comprobado es que mantener la Ira en tu interior a largo plazo hace realmente daño a tu salud mental y física. Y cuando atentas contra tu salud aparecen las enfermedades.
Al igual que nuestras emociones y nuestra mente pueden enfermarnos, también nuestra mente y nuestras emociones pueden curarnos y/o prevenirnos. Puedes hacer que jueguen a tu favor.
Para ello el paso clave es conocerte
La ira hay que trabajarla desde dos visiones. La primera tal y como te expliqué es la cura de urgencias. Con estrategias como son la respiración, paseos, anclajes, etc… que encontrarás en el anterior post. Piensa que no sirve de nada aquello de que te digan que te calmes.
La ira es como un bebe berreando, no le gritarías que se calmara. No puede, no sabe y además no te entiende, ah y si le gritas llorará más. Lo que harías seria abrazarlo y mecerlo para que se calmara. Pues lo mismo. Si empiezas a sentir el tsunami mímate, mécete y abrázate con la estrategia que mejor te funciones. Luego veremos qué te pasa. Y si lo que pasa es que estás delante de alguien en explosión. Pues haz esto, acompáñalo hasta que se calme de forma natural.
La segunda parte es descubrir que hay detrás de un ataque de ira. Y eso se hace cuando la emoción está calmada, en ese momento tienes la oportunidad de entender y aceptarla mucho mejor.
¿Cuándo aparece la Ira?
La Ira aparece cuando queremos defendernos de algo o alguien que consideramos un peligro. En ese momento atacamos o huimos. Por ello es una emoción muy útil.
Junto con esa emoción primitiva aparecen otras que son las que desencadenan la Ira. Son las emociones que tienes que descubrir una vez estás en calma.
Por ejemplo pueden aparecer cuando ves que tu meta, objetivo o deseo está en peligro, cuando sientes injusticia por ti, por el medio ambiente o por cualquier otra razón, también cuando hay frustación, inseguridad, impotencia, desconfianza… hay una larga serie de emociones que desatan la ira. Y tal vez detrás de la primera, hay una segunda aún más escondida.
Todo ello puede haber detrás de una explosión de Ira. Y averiguarlo te ayudará a entender que sientes y como gestionarlo.
Cuando lo descubres puedas incorporar y gestionar correctamente tus emociones, incluida la Ira.
“Darse cuenta de los propios sentimientos en el mismo momento en que estos tienen lugar es la piedra angular de la inteligencia emocional” – Daniel Goleman
¡Cuidado! Con algo que a veces se interpreta incorrectamente. Saber gestionar no es en absoluto dar pasos para que ésta desparezca. La ira es una emoción que tienes y que te pertenece. Y por lo tanto a veces aparecerá. Además, como ya te he dicho, es necesaria. Lo que si hay que tener en cuenta es que dejarla desatada acarrea consecuencias y descubrir que hay detrás de ella te avanza en tu camino de crecimiento.
Por lo tanto importante calmarla y no poner más leña a ese fuego y seguidamente comprender realmente que hay detrás de la ira que sientes. Cuando lo descubres mejora la comunicación, las relaciones y tu vida interior.
Como averiguar que hay detrás de la Ira
Tus pensamientos
Has tenido un episodio de ira, te has enfadado por la causa que sea. Vigila en ese momento tus pensamientos. No alimentes la ira con un discurso agresivo, hacia ti o hacia la causa de tu enfado.
Dominar esos pensamientos es el primer paso para que aplaques la ira si estás en ella. Y por el otro lado descubras realmente que hay detrás de ese ataque de ira y puedas gestionarla correctamente.
Parar el bucle de pensamientos puedes hacerlo con respiraciones profundas. Meditación, mindfulness, yoga son excelentes compañeros de viaje para esto. Lecturas de algo que no tenga nada ver y lo más positivas posibles. Pasear y contemplar un bello paisaje, centrando tu atención en la belleza del paisaje, ver un capítulo de una serie que te haga reír…. Lo importante es parar la rueda, para que no alimentas tu Ira con tus propios pensamientos (recuerda la reacción en cadena).
Vigilar en estos momentos posteriores no culpabilizarte ni juzgarte por lo que ha pasado o has dicho. Vigila tus pensamientos, vigila como te hablas.
A la misma vez, en cuanto para el bucle. Mira y observa que te has dicho, detrás de las palabras puede haber tu verdad.
Practica la escritura
Puedes hacerlo a través de varios ejercicios. Para empezar, escribir aunque sea como una válvula de escape, con una hoja en blanco y ya está, te ayudará a ver y a darte cuenta de muchas cosas. Esas palabras que en el párrafo anterior te decía que esconden la verdad. Puede que escribiendo salgan más fácilmente.
Si además lo haces con enfoque y con el objetivo de ahondar en tu camino interior aún te ayudará mucho más.
Puedes tener tu diario emocional. Donde además de trabajar en el conocimiento de tus emociones también puedes dedicar un apartado a “soltarte”
Tus porqué
Haz una lista con las cosas que te enfadan para aprender a detectarlas. Si en este momento no lo tienes claro apunta en una libreta o en tu móvil cada vez que te enojas por algo. De momento déjalo sólo apuntado.
Al cabo de una semana con tu lista y un rato para estar con tranquilidad contigo. Mírate y analiza todos los momentos que te has enfadado y pregúntate porqué, porqué, porqué… hasta cinco veces.
Vamos a poner un ejemplo:
Me enfado a menudo con mi jefe
¿Por qué?
Me da mas trabajo del que me corresponde, es un aprovechado.
¿Por qué crees que pasa eso?
Porque no soy capaz de decirle nada
¿Por qué?
Porque me cuesta protestar, nunca digo nada
¿Por qué te cuesta?
No lo he hecho nunca, desde pequeña. Me cuesta mucho.
¿Por qué? ¿Si protestabas que pasaba?
Porque me decían: las niñas que protestan son malas y no las quiere nadie
(extracto sacado de una sesión )
Aunque parezca exagerado, te puedo asegurar que no lo es en absoluto. Tenemos muchas creencias ocultas detrás de nuestros enojos y muchas necesidades no cubiertas.
Detrás del enfado
Puedes llegar a averiguar mucho de ti haciendo este ejercicio.
Averigua realmente que hay detrás de tus enfados, que emoción o que necesidad oculta y que consideras que no está cubierta.
Creencias
Puede que descubras creencias ocultas como en el ejemplo, y las creencias hay que trabajarlas para aprender de que manera nos limitan y/o nos marcan nuestra vida y acciones.
Frustación
Puede que haya sentimientos de frustación: te enfadas con tu hijo y lo que sientes es que no lo sabes hacer bien, no lo estás educando adecuadamente.
Autoestima
Te enfadas con tus compañero de trabajo y puede que en este caso haya un problema de autoestima, de seguridad en ti, en lo que haces y como lo haces.
Estrés
Te enfadas con tu pareja y lo que hay detrás es estrés acumulado de tu trabajo. Lo que en realidad necesitas y no está cubierto es paz interior, calma y claridad mental. O necesidad de comprensión por su parte o unas buenas vacaciones o cambiar de trabajo 😉
Detectar que hay detrás de tus enfados te dará la guía para ver donde tienes que trabajar en tu propio camino interior.
La empatía y la comunicación asertiva
Conocer que hay detrás de tus enfados te dará la guía para trabajar y practicar la empatía y la comunicación asertiva. Lo que mejora tu comunicación y tus relaciones sociales.
Te dará una mejor comprensión de ti y del mundo que te rodea, ya que de alguna manera a través de tu enfado también estás trabajando una parte de la Ley del Espejo. Si no la conoces te dejo aquí el enlace
Conclusión
Una vez has hecho este paso, te seguirás enfadando, aunque lo harás desde otra perspectiva. Te preguntarás: ¿Qué me dice sobre mi, este enfado? ¿Qué necesidad quiero cubrir y no lo está? ¿Qué otra emoción está escondida?. Cada vez irás avanzando en el paso de entenderte, reconocerte, comprenderte y amarte.
Verás a los demás con otros ojos y serás capaz de comprender mejor. Y aunque a mi me sigue doliendo el alma ver injusticias, no dejo que la ira se apodere de mi…. más de lo necesario. 😉
Si quieres conocer más sobre creencias, emociones y todo aquello que puedo hacer por ti. Pídeme una sesión exploratoria gratuita.
Un fuerte abrazo
Adriana
Tu Coach en el Mar
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¡Hola Adriana! Qué estrategias tan prácticas mencionas para abordar cuando tenemos un ataque de ira. Muestras una perspectiva que no había considerado antes. Gracias.
Un abrazo,
Serena
Hola Serena! Muchas gracias por tu comentario. Espero que realmente sean post prácticos y útiles para todos. Un abrazo
Los ataques de ira y los enfados que te hacen explotar son malos para una misma y para los que te rodean. Creo que si los sufres, debes tomar medidas y los trucos y pasos que nos dejas en el post son ideales y me encantan.
Muchas veces nos cuesta decir lo que sentimos con antelación y cuando todavía podemos decirlo bien, y cuando finalmente lo decimos es una explosión incontrolable. Por eso es mucho mejor conocerse y hablar con asertividad. Muy buen post
Muchas gracias! cierto es que cuando nos conocemos y nos reconocemos en nuestras emociones todo cambia. Muchas gracias por tu comentario. Un abrazo
¿Que hay detrás de un ataque de ira?.. tantas cosas, a veces cualquier cosa la dispara pero conocerte y evitar la explosión en cadena creo que primordial para no arrepentirte después.
Necesaria como todas las emociones, recopilar y observar toda la información que nos da en ese momento si somos capaces de pararnos a respirar.
La empatia con una misma y la comunicación interna también nos ayudara y en el futuro seguiremos enfadandonos, claro, pero esa ira ira durando menos.
Buen articulo
Un abrazo
Muchas gracias Virginia. Aprender a conocernos, a gestionar, a detectar que hay realmente detras de un ataque de ira para vivir más intensamente y conscientemente nuestra vida. Gracias por tus palabras. Un fuerte abrazo
Hola Adriana! Me encantó el post muy cierto la forma en la que enfocas el enojo que muchas veces o en la mayoria de las ocasiones no sabemos gestionarlos y termina siendo como una bola de nieve que surge con un problema pero atrae otro y otro y hasta sentirnos asfixiadas.
Creo firmemente en lo que mencionas que una comunicación más acertiva puede ayudar grandemente en la gestión del enojo en donde expongamos claramente nuestro punto de vista y nuestro sentimiento para que estos no se acumulen y terminen luego explotando como un volcán en erupción.
Excelente artículo, abrazos!
Hola Gaby! Parar esa bola de nieve es fundamental para que al final no nos atropelle y nos arrastre, vete a saber donde. Muchas gracias por tus palabras es de agradecer. Un fuerte abrazo
¡Así es Adriana! Si fuésemos conscientes de la autolesión que supone no aprender a gestionar las emociones…
Muchas personas hemos experimentado el poder de las palabras y el libro de Julia Cameron es una bendición para los que se quieren sumergir en este apasionante tema.
Yo además de escribir en algunas ocasiones quemo mis cartas. Así evito releerlas que es otra de mis pasiones. ¡Lo hago en situaciones muy extremas en las que mi mente es incapaz de entender!
Un saludo Adriana desde Costa Rica en el día de mi cumpleaños ¡Ya ve siempre conectada y sin excusas para compartir!
AB+
Hola Ana! un placer verte por aquí y un honor que sea el día de tu cumpleaños!! felicidades :).
El libro de Julia Cameron es un regalo, hace años que lo tengo y he trabajado con él y otras técnicas parecidas enfocadas a la escritura y a la creatividad como medio de sanación y crecimiento.
Que bueno es saber cerrar capítulos y a veces la purificación del fuego es un buen ritual. Un fuerte abrazo y disfruta de tu viaje
Adriana llevo muchos años trabajando en mi crecimiento personal y desde hace poco es que he venido trabajando en mis enfados, cuando estaba embarazada de mis gemelos sabía perfectamente que debía estar en paz conmigo misma y con mi entorno para que mi embarazo llegara a buen fin, así que decidí que no me molestaría por nada y que sería más comprensiva con los demás y conmigo misma, y de alguna forma sin percatarme me entrené para no enfadarme y controlar mi ira para que no afectara mi salud, y ocurre que luego lo establecí como un estilo de vida, ahora ya casi dos años después de mi embarazo puedo decir que me enfado muchísimo menos que antes y que cuando lo hago, el enfado me dura muy poco, antes podía tener ataques de ira y quedarme enfada por días, ahora gestiono mejor esa emoción en mi la reconozco y me abrazo, ahora puedo ser más empática y al controlar mi ira pude descubrir las veces en las que fui yo la persona toxica de mis relaciones, creo que la ira como una reacción en cadena la podemos vivir todos, depende del grado de frustración que estemos viviendo, pero siento que podemos entrenarnos para no sentirla tan profundamente y para no dejar que nos controle. Saludos.
Hola Eliana! efectivamente todo es cuestión de entreno como dices. En cuanto empiezas a trabajar en tu gestión emocional y te enfocas en ella aprendes a conocerte y todo empieza a fluir de otra manera. Muchas veces los cambios son lentos, aunque cuando miras atrás es cuando te das cuenta del camino recorrido. Me alegro mucho que tu embarazo te ayudara a andar este camino de gestión de la ira. Un fuerte abrazo
Para muchas personas reconocer que a veces la ira visita su cuerpo se avergüenzan de ello.
Para mí lo primordial es saber escuchar nuestro cuerpo y respetar esa emocíon cuando se haga presente.
Escribir fue una terapia que me cambio la vida por completo, en momentos de ira me ha servido para canalizar y bajar mi nivel de ira.
Hola Alexandra! está demostrado que la escritura es un fantástico medio para canalizar emociones, dejar ir, soltar y conocerse mucho más. Abrazar tus emociones, la ira incluida es parte del trabajo de ser cada día un poco mejores. Un fuerte abrazo