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Te encuentras delante de un post que te hará pensar, que habla de como mejorar la autoestima y la relación con la felicidad. Cuando miras a tu interior, ¿que ves?… Pues depende del día, aunque muchas veces veo a mi peor enemigo. Así de contundente fue una de mis clientes hace poco. Todos somos conscientes de como nos afecta esa voz interior que nos aplasta y levanta barreras. Ese Yo interno que limita y empobrece. .

Eres consciente de ello, seguramente que has leído algún artículo o algún libro sobre ello. Y ahora….. Déjame preguntarte una cosa: ¿Estás haciendo alguna cosa al respecto? O aún peor ¿lo intentas y ves que empeoras?
Si quieres empezar a poner soluciones a esa voz interior que te martillea. Si te interesa empezar a hacer algo de una vez por todas te sugiero que sigas leyendo. Lo que tengo que contarte te interesa.

Por si no lo habías adivinado, te voy a hablar de la autoestima. Y de cómo puedes mejorarla.
Cuando empecé a escribirlo me di cuenta de la cantidad de información que tengo y que manejo sobre este tema. Así que para hacértelo más fácil, durante las próximas semanas te iré escribiendo sobre hábitos, ejercicios y reflexiones que te ayudarán a mejorar tu autoestima.

Para empezar:

¿Qué es la autoestima?

A mí me gusta ver la autoestima como la manera en que nos hablamos y nos amamos a nosotros mismos. También podríamos decir que es la manera en que nos analizamos, nos juzgamos y sacamos conclusiones sobre nosotros y nuestras acciones y/o pensamientos.

Estas conclusiones las sacamos a partir de las creencias, pensamientos, percepciones y experiencias que hemos tenido a lo largo de nuestra vida.

Creencias y experiencias

Las que más te han marcado son, sin duda alguna, las que te han sucedido durante tu infancia. Son las que se te han quedado marcadas a fuego de una manera inconsciente. Todo aquello que te ha pasado y que te han dicho en la infancia está presente en tu mente de ahora.

Cuando eras “peque”, eras una hoja de papel en blanco. No tenías nada con que contrastar aquello que te decían. Lo que te pasaba y lo que escuchabas quedaba marcado en tu mente como una gran verdad, aunque no lo fuera o fuera una verdad sesgada. Padres, hermanos, familia, profesores, amigos, todos ellos han dejado de alguna manera su huella.

Esa huella está aquí en tu mente y es ahora tu responsabilidad saber qué hacer con ello. Tomar conciencia de que es lo que te afecta y como, y que vas a hacer al respecto.

Percepciones y pensamientos

Lo que percibimos y lo que pensamos es ahora nuestra responsabilidad. Ahora puedes decidir tu que piensas y porqué lo piensas así, ser consciente de las percepciones. Todo ello, se verá influenciado por tus creencias y experiencias y tu “memoria ancestral”.

Una “memoria” que nos ayudó a sobrevivir durante millones de años y ahora nos pone frenos a nuestra evolución emocional.

“Memoria ancestral”

Cuando hablo de la memoria ancestral hablo de las actitudes, reacciones y pensamientos de supervivencia que durante millones de años han ayudado a nuestra especie a sobrevivir.

Durante mas de 3 millones de años (lo que son muchos ceros) hemos sido hombres y mujeres de las cavernas. Para poder sobrevivir en esa jungla nuestro cerebro tuvo que desarrollar respuestas que nos servían para protegernos.

Si la maleza se mueve, alerta que puede ser un león. Si viene un desconocido, alerta que puede ser de la tribu de al lado que viene a robar la comida. Si hay comida hay que comerla toda que luego se acaba y no se sabe cuando volverás a comer. Y un largo etcétera que podríamos poner como ejemplo.

De esta manera nos hemos salvado de tigres y leones… Y ahora, que pasa en nuestra vida actual. Nuestra memoria ancestral lleva muchos años activada y además se ha demostrado a si misma que es válida.

Los años de civilización

¿Te has parado a pensar cuantos años llevamos de civilización? Unos 2000-3000 años aprox. (siendo generosos) En donde los últimos 100 años han representado una evolución rapidísima en cuanto a educación, investigación, conciencia, espiritualidad y emocionalidad.

Nuestro cerebro aún tiene la memoria ancestral totalmente activada. Es nuestro instinto protector, sin discernir entre un león o un jefe “gilip….s”. Para él todo es una amenaza y su respuesta es la misma. Aunque la realidad sea totalmente distinta.

Por ello nuestros pensamientos suelen centrarse en lo negativo como respuesta de protección. En la época de las cavernas era lo que necesitábamos. Aunque ahora la vida es totalmente distinta, no hay leones que defenderse en nuestro día a día. Y si muchos “ruidos en la maleza” con los que podemos enfrentarnos sin ponernos en peligro.

Nuestras barreras

Como sé que mi autoestima está baja

Muchas veces no sabes que tu autoestima está por los suelos porqué los síntomas que ves son otros:

  • Ansiedad
  • Depresión
  • Estrés
  • Adicciones
  • Hipersensibilidad
  • Apatía
  • Tristeza

Todo ello te afecta a tu vida diaria. Incluso cambias tu conducta y entras en un círculo vicioso dificil de salir.

Señales de baja autoestima

Si quieres saber si tienes baja autoestima, piensa si te pasa alguna de estas situaciones.

  • Te sientes inferior y por ello no sueles participar en las reuniones sociales
  • Sientes que eres culpable de los errores ocurridos y le das vueltas durante semanas
  • Te paralizas a la hora de tomar decisiones
  • No terminas nada de lo que empiezas
  • Cualquier situación que signifique peligro o fracaso la evitas
  • Eres perfeccionista y no valoras tu trabajo
  • Tienes un gran sentido del ridículo
  • No expresas tus opiniones o ideas
  • La mayoría de días te arrastras de cansancio, sin que tenga demasiado sentido
  • Andas con los hombros para abajo y tienes dolores continuos de espalda
  • Sientes que los demás no se preocupan lo mismo que tu te preocupas por ellos
  • Le echas la culpa a todo (el trabajo, tu pareja, los niños), te has encerrado en el mundo de las excusas
  • Buscas la aprobación de los demás
  • Eres responsable de todo lo que pasa a tu alrededor
  • No te sientes a gusto con tu físico
  • La envidia hace mella en ti delante de los éxitos de los demás
  • Habitualmente te sientes triste, sin fuerzas

¿A cuantas de éstas situaciones has puesto un si?. El primer paso es empezar a tomar conciencia. Conocer la situación en la que estás.

Que es tener una autoestima alta

Tener una alta autoestima significa que te reconoces, que sabes mirar hacia tu interior. Que conoces tus fortalezas, tus áreas de mejora, tus miedos. Que te permites ser débil, fracasar y salir hacia adelante con toda tu fuerza.

Una autoestima alta te permite conocerte desde dentro, luchar, emocionarte, llorar, fracasar y continuar adelante con tu vida y con tus sueños. Con una autoestima alta sabrás gestionar tus propios recursos, tus herramientas y tus emociones para andar por este camino que es la vida. Poner límites si es necesario, pedir ayuda si la necesitas, opinar si es necesario, y vivir una vida más plena.

Y la buena noticia es que se puede aprender a gestionar la autoestima, a trabajarla y a aumentarla.

Como mejorar la autoestima

Para mejorar la autoestima el primer paso es hacer un estudio de ti mismo. De lo que eres actualmente, de tus creencias, fortalezas y actitudes delante de las actividades diarias.

A partir de allí conocer y diferenciar los síntomas, de lo que realmente te está afectando. Ya te he comentado que muchas veces se tratan la angustia, el estrés, la hipersensibilidad, cuando en realidad se tiene que ir más allá, se tiene que ir a mejorar la autoestima.

Los primeros pasos son darte cuenta de lo que te afecta, que te provoca angustia y te lleva al tobogán de las profundidades.

Hay varios estudios que hablan de la trampa en que hemos caído sobre la felicidad y la búsqueda de ella. Una trampa que va directo al corazón de la propia autoestima. Hace diana y es fácil, hoy en día caer en esta trampa. Vamos a ver que relación tiene la búsqueda de la felicidad con la autoestima.

 

La felicidad es una colección de momentos

Todos buscamos la felicidad, yo la primera. Aunque si te crees que la felicidad es un estado eterno, místico, sin dolor, ni pasión en donde vives un eterno enamoramiento perfecto. Me sabe mal, la cosa no funciona así.

Puedes alcanzar momentos sublimes, meditando (actividad que siempre recomiendo), contemplando un paisaje, terminando una maratón, estando en contacto con la naturaleza, haciendo el amor con tu pareja. O incluso con cosas más simples como una sonrisa, un aroma que te da placer, el tacto de una mano amiga.

Todo ello son momentos felices que vivimos. La idea es ir coleccionando muchos de estos momentos cada día. No dejar pasar un día sin tener varios momentos de felicidad. De alegría, de gratitud, de satisfacción y ser consciente de lo que vives, de disfrutarlo. Empieza a ponerlo en práctica siendo consciente de las cosas que merecen tu gratitud, aquí te dejo unas ideas.

Lo que pasa es que nos acostumbramos tan rápido, tenemos tal capacidad de adaptación. que si no estamos atentos nos olvidamos de coleccionar momentos felices. Y surge la ansiedad.

Una de las causas de mayor ansiedad es la búsqueda de la felicidad

Parece contradictorio, aunque no lo es en absoluto. Y muchas veces las informaciones sesgadas sobre la felicidad y lo que tienes que hacer para hacerlo te llevan a crear angustia e incluso depresión.  Nos machacan con mensajes de “felicidad” y con libros en búsqueda de la felicidad.

Entramos en un círculo en donde la propia búsqueda de la supuesta felicidad crea más infelicidad que otra cosa.

Un ejemplo

Te voy a poner un ejemplo real: una cliente mía que se suponía que tenía todo lo que había soñado. Tenía la vida que quería, un marido, dos niños, un trabajo, una casa. ¡Y no era feliz!!! Como puedes permitirte no serlo. Definitivamente era una egoísta (eso era lo que pensaba de ella misma).

Había entrado en un bucle de pensamientos negativos, se sentía responsable por todo. Y cuanto más responsable, más estrés y más nervios y más excusas para fuera. Porqué además de la casa, los niños, el trabajo, tenía que cuidarse, estar guapa (cada día se veía peor), parecer ocupada, pero no demasiado estresada, (no podía dormir bien), comer sano, hacer ejercicio (no tengo tiempo para mi). Ser feliz, a toda costa tenía que ser feliz.

Tenía todo lo que había soñado…. Por lo tanto, tenía que hacer más para ser feliz (más estrés y angustia). Además ella quería esa vida, tenía lo que quería… y no era feliz. (esas eran sus palabras).

A través de las sesiones que hicimos estuvo trabajando en que era realmente la felicidad para ella, en cuales eran sus creencias, sus valores, hizo ejercicios para tomar conciencia de aquello que se le había quedado marcado en el cerebro. Trabajó sus expectativas, nuevos hábitos y sus momentos de felicidad.

Poco a poco fue tomando conciencia y entendiendo como “coleccionar” momentos de felicidad, sin la necesidad de ser todo el día feliz :).

Fue aumentando su autoestima, aprendiendo a poner límites y aprendiendo a hablarse a si misma. A sentirse bien con su cuerpo, a reconocerse. A estar mejor consigo misma y a amarse.

¿Tener te da la felicidad?

No, lo sabes perfectamente. Aunque a veces podemos olvidarnos de ello y entrar en una espiral perniciosa. Has llegado a donde quería pues ahora sé feliz. Como has visto, cuidado que esa espiral te puede llevar a generar más estrés, angustia y depresión. Y termines en el psicólogo tomándote antidepresivos. Es sólo un ejemplo. Hay muchos más.

Recuerda
1.- Tener todo lo que deseabas no es garantía de felicidad, la felicidad es otra cosa
2.- Que seas más o menos feliz según los cánones que te hayas marcado no quiere decir que no puedas enfadarte, decepcionarte o sentir dolor. Ya que si no te lo permites cada vez será peor hasta que toques fondo.
3.- Cuidado con lo de: no puedo quejarme hay otros peores. Si no te gusta lo que tienes. Cámbialo antes de que sea demasiado tarde. No te conformes!!

Deja que tus emociones fluyan

Ahora que ya sabes que la felicidad no es Tener y que no tiene nada que ver.

Permítete ser infeliz a veces, de verdad que no pasa nada. Absolutamente nada si sabes como salir y gestionar tus emociones.   A veces puedes estar triste y llorar. Y lo mismo con enfadarte, con la decepción y cualquier emoción que te pase. Las emociones hay que gestionarlas, conocerlas, amarlas y dejarlas fluir. Verás que cuanto más te permites a ti misma tener estas emociones, siempre de una manera consciente. Menos tiempo estás en ellas.

Vive el presente

Una puesta de sol en el mar

Vive el momento presente, disfrútalo siempre que puedas, sin angustia y sin estrés. Disfruta de la puesta de sol sin estar pensando en la lista de la compra o en la reunión de mañana con tu jefe o en lo que vas a hacer este fin de semana. Vive el presente siempre que puedas. Céntrate en el presente, y deja que tu mente se calme. Permítete disfrutar estos minutos de felicidad.
Y si no quieres ver la puesta porqué prefieres hacer la lista de la compra…. Hazlo y disfruta de hacer la lista, cada día hay una puesta de sol 😊

Para tener una alta autoestima hay que amarse, comprenderse y reconocerse

 

La autoestima

Este el primer post sobre la autoestima. Es un tema apasionante y que me gusta mucho compartir contigo. Los próximos post te contaré más sobre hábitos y ejercicios. No te pierdas ninguno. Si aún no te has suscrito a mi newsletter, hazlo. Me conocerás más y además te tengo un regalo ;).

Gracias por llegar hasta aquí. Te espero en los comentarios.

Un super abrazo!

Adriana

Tu coach en el mar