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Ayer fue mi cumpleaños y por ello el post de los martes es el miércoles… 😉. Fue un día inolvidable y lleno de gratas sorpresas, la noche anterior con algunos de nuestros amigos, compartiendo unos vinos y unas tapas y muchas risas. Al día siguiente con mi Capitán, que me tenía preparado un día muy especial. Amigos y familia que dedicaron un tiempo para llamar o para enviar un mensaje de felicitación. Todo ello me ha hecho levantarme con una sensación de paz y tranquilidad, de sonrisas al universo y de mucho agradecimiento.


Y de esto va el post de hoy, de agradecimiento, de aprender a dar las gracias con el corazón y de lo que nos aporta cada día, de saber agradecer todo aquello que nos pasa.

No hay deber más necesario que el de dar las gracias. Cicerón

Porqué dar las gracias nos ayuda a nuestro camino, a nuestro ser interior, a ser mejores. Y por desgracia muchas veces no nos han enseñado a dar las gracias, ni a recibirlas.

Recibe los cumplidos con gratitud

Recibe los halagos…. ayer me dijeron que guapa estás, o que bien has hecho esto… o lo que fuera ( ayer era mi día) pues lo he recibido como un hermoso regalo y he dado las gracias a la persona que ha dicho esas palabras. Es precioso.

Gracias chicas por esta noche tan especial.

Nos han dicho muchas veces que no seamos creídas, ni pretenciosas, ni soberbias y al final hemos confundido la humildad con la negación. Nos negamos todo aquello que nos regalan cuando no lo agradecemos, porque creemos que no nos lo merecemos. Porqué parece que serás una soberbia… y nada más lejos de esto.

Cuantos veces después de hacer algo bien hecho tú has dicho: “noooo, si esto no es nada, lo puede hacer cualquiera”.. o…”que va, no estoy guapa… es el maquillaje” y tanto y tanto ejemplos que podría decir….

Cuando llegan los halagos y los cumplidos, hay que saberlos acoger y dar las gracias. Agradecer de todo corazón, sentirse lleno de amor hacia la otra persona que te reconoce ciertas virtudes y te las dice. Cuando se da las gracias de esta manera tu interior crece. Y está creciendo porqué estás cambiando la mirada, cuando das las gracias de forma honesta estás valorando la opinión del otro, respetas aquello que está haciendo por ti y lo estás haciendo más grande y por tanto trayendo más amor a este mundo.

Cuidado que no hay que confundir, lo que está claro es que no hay que buscar los cumplidos, esto ya no sería honesto. Lo que tenga venir, vendrá. Es cuando viene que hay que reconocerlo, valorarlo y agradecerlo.

Saber recibir el agradecimiento te hace reconocerlo, valorarlo y por lo tanto poder demostrar tu también agradecimiento.

 

Ser agradecido aumenta la felicidad

Hay varias investigaciones que demuestran que las personas que más agradecen son más felices. La gratitud nos aleja de las emociones tóxicas. Se ha demostrado que dar las gracias modifica positivamente nuestro cerebro, principalmente la zona que se corresponde al aprendizaje y la toma de decisiones.

Dar las gracias nos conecta con nuestro interior y con el reconocimiento de que hay cosas buenas en la vida, dar las gracias mejora notablemente la evolución de las personas que padecen depresión, tristeza. Dar gracias da otra mirada a esta vida.

También nos conecta con nuestro ser sociable, en donde la bondad y la generosidad se abren paso, mejora las relaciones, hace mejores a los individuos y se consiguen mejores resultados.

La raíz de todo bien reposa en la tierra de gratitud. Dalai Lama

Días de calma, de tranquilidad y de gratitud

Como practicar la gratitud

Entonces, si dar las gracias es tan beneficioso que podemos hacer para mejorar esta práctica. Hay cuatro prácticas que representan un cambio sustantivo en cuanto se llevan a la práctica.

#1 Escribir un diario

Cada día en una libreta, diario o lo que quieras escribe tres cosas que te hayan pasado y da las gracias por ello. Se trata de que sean cosas pequeñas, cotidianas: que tus hijos hayan recogido los platos del desayuno antes de marchar, que el camarero se haya acordado de que tomas leche de soja, que haya papel en la impresora de tu oficina, que al despertar hayas oído el cantar de un pájaro, de ver un bonito paisaje, lo que sea…. Algo que te haya hecho sentirte bien aunque de momento sólo sea un poquito. Hazlo cada día, escribe estas tres cosas cada día en tu diario. Verás como tu mente se va abriendo y te vas sintiendo cada día mucho mejor.

#2 Enviar una carta de agradecimiento

Una carta dirigida a ese amigo o amiga, o familiar o profesional… al que tu quieras. Envía una carta de agradecimiento a aquel que sea merecedor y al cual nunca se lo hayas dicho. Es mágico, a la que la terminas has soltado lastre y te has llenado de una energía especial, positiva, energética. En algunos casos yo ni siquiera la he llegado a enviar (en otros sí). Mi propuesta es hacerlo cada año. La vida es maravillosa cuando la saboreas.

#3 Imaginar la vida sin alguien

Imagina la vida sin alguien, al que quieres, al amigo o incluso de aquellos que te han hecho daño. Estos te han enseñado mucho. El ejercicio es pensar en alguien, quien sea que ha pasado por tu vida y pensar en: que te ha enseñado, que has aprendido, que te ha hecho cambiar y mira todo lo positivo, lo que eres. Céntrate en las experiencias positivas, lo que has «sacado» de ello en un sentido de aprendizaje.

Si ha sido una mala experiencia puede que al principio no te sea fácil. Mira y analiza que has hecho, que sabes gracias a esa situación y ahora céntrate sólo en ello. Escríbelo. Es el legado que te deja.

#4 Dar un paseo diario y valorar lo que se ve, lo que huele, lo que oyes

Nos perdemos en el día a día, nos hemos acostumbrado tanto a todo lo que tenemos que se nos olvida valorarlo. Pasear disfrutando de aquello que ves, de un magnífico día de sol como el de hoy (el cielo está azul radiante), el vuelo de un pájaro, de un banco donde descansar, ropa cálida si la necesitas, poder respirar, sentir el sol en la piel, el abrazo de aquel que amas. Personalmente me gusta terminar la meditación diaria dando las gracias, gracias al universo por todo aquello que me enseña y me da.

#5 Dar las gracias siempre y cada día

Piensa en aquellos que tienes a tu alrededor cada día: tu pareja, tu familia, tus amigos, el portero de tu edificio, tus compañeros de trabajo, el camarero del bar de la esquina. Lo que se hace tan cotidiano se nos olvida, lo damos por hecho, como si nos perteneciera para siempre. Y de pronto cuando no está… uyyy ahora si lo encontramos a faltar. Proponte cada día dar las gracias de forma consciente por algo que haya hecho por ti a una persona diferente. Te sorprenderá el resultado.

Te invito a que hagas, al menos una de estas cinco prácticas y me cuentes como te ha ido.

Hoy doy las gracias por…

Yo hoy doy las gracias a los amigos que estuvieron conmigo por su interés, su tiempo, su amor y el cariño que me dieron. Al universo por regalarme hoy un día tan soleado y precioso e inspirador para el post de hoy. A los que habéis llegado hasta aquí por leerme. Gracias!!

Gracias por leerme, por estar aquí, por dejarme un comentario si te apetece y compartir en tus redes cuando te gusta.

La gratitud aletea en las velas.

Un gran abrazo

Adriana
Tu coach en el mar