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Nos falta cada vez menos….  la reforma está yendo por buena camino, aunque lenta y con sorpresas. La vida es así. En algunas zonas del velero ya estamos con los últimos detalles y por ello le estamos dando más importancia a que todo sea lo más armónico posible. El barco es nuestra casa y es importante tener en cuenta algunos detalles. Para empezar estamos aplicando algunas normas básicas de feng shui en el barco, ya que estamos buscando además de confort, el máximo de equilibrio y bienestar.

¿Qué es el feng shui?

Primero de todo que es el feng shui. El feng shui proviene de China. Es una ciencia filosófica muy antigua, yo lo llamo un arte. El arte de mejorar nuestro entorno para que la energía fluya correctamente. En el feng shui la energía vital, la energía del Universo se le llama Chi. Este Chi puede verse alterado y/o bloqueado debido a que nuestro entorno no esté en correcta armonía.

Efectivamente es una cuestión de energías. Si éstas no fluyen en consonancia, en equilibrio, se producen desajustes que te influyen en tu vida diaria: en el descanso, en la creatividad, en la abundancia, en las relaciones con tu pareja… todo o una parte de tu vida se puede ver afectada debido a estos bloqueos.

El Chi

Según el feng shui, el Chi está en todos los seres y también en los objetos inanimados, y por supuesto en la Tierra misma, en el Universo. Ciertamente todo y todos somos energía. Que estos flujos de energía fluyan de forma armoniosa y que no se colapsen o provoquen barreras es de lo que se encarga el feng shui.

Yo a veces lo pienso como andar contracorriente. Imagínate una fuerte corriente en el mar y tu intentando ir en contra. Pues te encontrarás con grandes dificultades y sobre todo con un gran desgaste de tu propia energía. En cambio, si sabes como equilibrar estas corrientes para que fluyan y vayan en tu misma dirección… ¿a que todo será mucho más fácil?. Pues a por ello…

El feng shui en el barco

El feng shui como disciplina filosófica es interesante y a la vez muy compleja. Lo que es cierto es que aunque no seas un maestro, y yo no lo soy, si se pueden aplicar algunas reglas básicas para que la energía fluya mejor y que vaya en la dirección correcta.

Llevo mucho tiempo interesada en esta disciplinada y he leído sobre ella y he adoptado algunas medidas en mi entorno que han provocado cambios interesantes. Lo primero a tener en cuenta es que nuestro velero es también nuestra casa y por lo tanto hay normas que se aplican igual. Te lo cuento porqué aunque no tengas un velero hay cosas que sirven exactamente igual. Es tu entorno, en el que vives y descansas.

Nuestro velero y nuestra casa

Un entorno limpio y ordenado

La primera norma tener un entorno limpio y ordenado, es básico, yo diría que es de sentido común, aunque a veces no nos damos cuenta de ello. Tu energía cambia. Es fácil caer en el desorden, en dejar rincones para “el día que tenga tiempo”. Ponerlo todo dentro del armario de cualquier manera…. O llegar y dejarlo todo tirado por allí…. Ahora te pregunto: después de haber ordenado un cajón, tu mesa de trabajo o el armario. ¿Que sensación te viene? ¿cómo te sientes?. A que tienes una sensación de placidez, de estar a gusto.

Mi actividad Zen

Una de las cosas que descubrí hace tiempo es que cuando estoy ordenando, mi mente también se ordena. Yo hace años le llamaba mi actividad Zen. De alguna manera, como tenemos nuestro entorno nos afecta a nuestra mente y a nuestras emociones, a lo que hacemos y como lo hacemos ... Que la energía fluya de forma efectiva influye en el ánimo, en las emociones, en la pareja, en el trabajo… en todo tu entorno.
Estamos en constante intercambio de energía con nuestro entorno…. Mi pregunta es: ¿Qué energía estás dando? ¿qué energía quieres recibir? ¿qué le estás diciendo a tu entorno?…
Yo quiero que mi energía fluya 😊 ¿y tú?

¿Estás dispuesto a empezar a aplicar pequeños cambios? Pues a partir de ahora, empieza con algunos pequeños pasos.

Cuatro normas básicas para empezar

1.- Cada objeto en su sitio

Cada objeto tiene su sitio y cada objeto está en su sitio: Además en un barco (que se mueve cuando navegas…) la correcta estiba es importante. Por lo tanto no sólo tiene que tener su sitio, si no que además ha de estar en el sitio correcto. Que no se caiga, que sea fácil de alcanzar si es de primera necesidad y que no se rompa al primer movimiento.

Cuando cada objeto tiene su sitio tener las cosas ordenadas es mucho más fácil. Y lo que no tiene su sitio… pues igual es que no tiene que estar allí. 😉.

2.- Al final del día, todo en su sitio

Al finalizar el día, con la gratitud de aquello que nos ha sido útil, hay que recoger y guardar. La ropa que hemos utilizado, el bolso… Incluso ahora mismo que estamos en medio de “trabajos de mejora” las herramientas las guardamos en su sitio y los materiales se ordenan en cuanto termina la jornada. Al día siguiente te entran ganas de continuar, y sobretodo, al finalizar el día con todo ordenado, realmente puedes descansar, el día está finalizado y todo en orden.

Y sí, es verdad que algún día nos hemos saltado esta norma (hemos caído derrotados en la cama). Aunque lo importante es tenerlo claro, ser consciente de ello y convertir el orden en un hábito, en una costumbre.

3.- Si algo entra… algo sale

Si algo entra … algo sale. La manera de que no se acumulen “por si acasos”… entra algo en el barquito… pues algo tiene que salir. Y evidentemente, lo que entra tiene que tener su sitio. Es fácil caer en la acumulación… Ya hemos hecho un gran proceso de desapego. Ahora hay que mantenerlo. Hablé en un anterior post sobre el desapego y como hice parte de ese proceso. Gracias a ese proceso hoy cada vez tengo menos cosas. Sólo tengo las que realmente utilizo y necesito.

4.- Lo roto o se repara o va fuera

Lo roto… o se repara o va fuera. Si es algo que se pueda reparar, lo arreglamos, si faltan pilas, las ponemos. Si es algún objeto, plato etc que está roto… a la basura. Lo que está roto, o parado o descantillado bloquea la energía, no la deja fluir. Y si la energía está bloqueada, no estás en armonía y ello puede llevarte a situaciones no deseadas…. Por lo tanto… manos a la obra!

….Y aplícalas ya 🙂

Desde luego estás son 4 normas básicas, fáciles de aplicar y que no representan grandes cambios (tirar tabiques o cosas por el estilo jejeje). Una manera de empezar a aplicar el feng shui en tu entorno. Si realmente quieres tener abundancia en tu vida, felicidad y armonía… aplícalas!!!! Poco a poco los cambios positivos aparecerán en tu vida.

Realiza un pequeño plan de acción poniendo paso a paso lo que más a hacer y agéndalo. Un primer paso para grandes cambios.

Mucho más sobre el fengshui

Respecto al feng shui hay mucho más….el mapa Bagua, los cinco elementos, los colores, la distribución,… De momento tenemos estos cuatro pasos que van a hacer que muchas cosas se equilibren.

¿Has empezado a aplicar alguna de estas normas en tu casa? ¿Tienes alguna duda o experiencia? Cuéntamelo, me encanta saber de ti 😊

Y además nos encanta que nos compartas en tus redes sociales, nos dejes algún comentario…. graaaaaacias

Un abrazo armonioso con el suave aletear de las velas

Adriana
Tu coach en el mar