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Este es el primer post que escribo dentro del barco, viviendo de forma definitiva en nuestro velero. Por un lado estamos ilusionados ya que de alguna manera vemos más cerca el inicio de nuestra aventura. De nuestra nueva vida. Por el otro lado ha empezado a surgir a ratos un cierto cansancio y algún que otro dolor de espalda. Un traslado de estas características, reformas y arreglos es lo que tiene 😊. De todas maneras, nada que no se arregle con una buena caminata por la playa y una buena osteópata jejejeje

Nuestra aventura empezó hace meses y también llevamos meses realizando reparaciones en el barco, prácticamente no hemos podido navegar en verano debido a ello. Muchas sorpresas inesperadas, retrasos de profesionales y nuestros. Estamos aprendiendo a valorar lo que tenemos y a disfrutar a pesar de todo. Es verdad que esperábamos ya estar fuera, la primera fecha era para mediados de septiembre, y viajar y navegar…  y aún estamos amarrados en puerto, pues bien, pensamos que el mar sigue estando debajo de nuestros pies y nos mece cada noche, aunque sea en el puerto jejejeje. Hay que tomar la vida como viene. Disfrutar del aprendizaje que esto nos trae 😊.

Los planes de navegar en velero – La cubierta

Los planes están muchas veces llenos de piedras y sorpresas. La primera gran sorpresa fue tener que hacer la cubierta entera. No nos lo habíamos ni planteado, ni sospechábamos que estuviera tan mal.… empezamos a levantar las maderas de teca para hacer una reparación en el molinete del ancla….y…. Sorpresa!!! Debajo de la teca estaba todo podrido. Había agujeros en todas partes. Casi se nos saltaron las lágrimas. Una vez rehechos del susto, nos pusimos manos a la obra: sacar la teca lo hicimos nosotros mismos. Tardamos unos 15 días en dejarlo preparado para poner la fibra…. Y cuando está todo preparado el profesional que tenía que hacerlo se rompe un pie. Pobre, la verdad es que nos supo muy mal… aunque había que buscar a alguien para reparar la cubierta.
Por fin lo encontramos, evidentemente no podía empezar inmediatamente, nosotros estábamos en medio de los preparativos de nuestra boda. Al final empezó y como pasa a veces en la náutica, lo que tenía que tardar un mes ha tardado cuatro meses….

Hace unos días estábamos cenando con unos “vecinos” de puerto que habían venido con su velero para una reparación que tenía que durar una semana…. Llevaban un mes y medio!!. La náutica es muchas veces así y lo es todo menos cuadrado. Todo está lleno de curvas. Una apuesta segura para no aburrirse nunca!!!!

Viviendo en nuestro velero

Y después de todas las vicisitudes que nos han ocurrido estos meses y que más adelante iré contando. ¡!Por fin estamos ya viviendo en el velero!!. Y eso es lo más importante…..Ya es definitivo. Nuestra inquilina, una chica simpática y muy agradable, está viviendo en nuestro piso y nosotros en nuestra nueva casa, nuestro barco Elle. Lleno el barco de cajas hasta arriba hemos empezado la ardua tarea de ordenar las cosas y estibarlas lo mejor posible. Parece fácil… tendría que serlo… pues no, no lo es jejejeje… apenas tenemos cajones, ni armarios. El interior hay que diseñarlo. Así que nos ponemos manos a la obra, ole nosotros!! con cajas de plástico he conseguido hacer el interior de los cajones, maderas para estanterías, mucho bricolaje y mucha ilusión…. Y a veces también un poquito de desesperación jejejeje. Y al final una gran satisfacción de ver las cosas terminadas y “cuquis”.

Las curvas de un velero

Ya sabemos que las curvas maravillosas de un barco provocan retrasos, por lo tanto tomamos las cosas como vienen. Respirando mucho jejejeje y aprovechando las mañanas a primera hora para andar por la playa o correr, hacer un poco de meditación y coger lo que el destino nos da. Vivir el presente, no olvidar que nuestro objetivo esta cada vez más cerca, aunque se retrase, está ahí. No ha cambiado nada de lo esencial, y eso es importante. Nuestro faro, nuestro foco sigue estando ahí 🙂

Nuestra aventura

A veces veo en la cara de nuestros amigos una mirada de incredulidad, “no os habías ido ya…??” Buenooooo…..que le vamos a hacer la vida es así, hay retrasos respecto a las fechas, sorpresas que no esperábamos. Lo importante es que David y yo estamos convencidos de lo que hacemos y por muchos obstáculos que encontremos estamos decididos a continuar con nuestra aventura, ya que no es sólo una aventura, en realidad es una nueva manera de vivir. Viviendo en nuestro velero, viajando por los mares y hoy por nuestra vida.

La aventura continua y el efecto de las velas nos acompaña cada día

Adriana Tu Coach en el mar