fbpx

Aquí empezó todo. Habíamos dejado los trabajos, estábamos en fase de conocer el barco, aún no sabíamos lo que nos esperaba. Aunque teníamos claro que este iba a ser un proyecto único hecho por nosotros. Hicimos este video resumiendo la travesía que va desde l’Estartit hasta Canet Roussillon pasando por Llança. Son imágenes y videos que gravamos, cuando aún pudimos (se puso el tiempo peor y entonces no hubo manera de gravar nada). Ya veréis que nos encontramos viento racheado, olas cruzadas y eso que salimos en una supuesta ventana de calma. Bueno Cap de creus es famoso, por alguna cosa 😉. La cuestión es que fue hermoso, divertido, nos lo pasamos genial y aprendimos un poco más…

Navegar en velero hasta el Puerto de Llança

Salimos del Estartit dispuestos a hacer una travesía tranquila. Nos habían hablado de Cap de Creus, lo conocíamos, por lo tanto esperamos a cruzarlo en el momento que había una supuesta venta de calma.

Al principio todo fue bien, iba soplando cada vez más fuerte y más racheado aunque lo llevábamos bien. De pronto aquello empezó a ponerse un poco más duro. El viento llegaba a rachas de 30 nudos y las olas eran de dos, tres metros.

Yo cada vez estaba más tensa, aunque aguantando al timón sin pestañear. El capitán iba trimando velas, haciendo rizos y probando de estabilizar bien el barco. Mi experiencia era poca en esos momentos y siempre con buen tiempo.

De pronto las olas dejaron de cruzarse para entrar todas de lado, oleee o sea… cada vez peor. El vaivén empezaba a ser peligroso. Estábamos de camino entre un tentempié y una lavadora…. y aquello no paraba. Era como esperar que empezara el ciclo de centrifugado en un momento dado.

Desde arriba íbamos oyendo como todo se iba cayendo por abajo… pim pam… otra cosa que se cae… pim pam, otro por el otro lado, yo no quería ni imaginármelo. Ya lo veríamos a puerto… y vaya si lo vimos! Horas tardamos en ponerlo todo bien.

Por fin pudimos estabilizar mejor el barco gracias a que la ola bajó un poco. Pusimos motor y rumbo directo a Llança. En ese momento yo dejé el timón. Llevaba cinco horas colgada de la rueda y al sentarme me dí cuenta de la tensión y el cansancio. Creo que hicimos el resto de la travesía casi sin hablar.

Vaya travesía!!! Cuando llegamos a Llança yo estaba destrozada, muerta de frío y temblando de hipotermia. Al tirarle los amarres al marinero lo primero que le dije fue: ¿Las duchas están muy calientes?. El hombre me miro y me preguntó de donde veníamos. A lo que le contesté del Estartit… ¿las duchas están muy calientes?. El hombre que seguía mirándonos me dijo. Pues debe de haber sido duro… yo – si mucho, y las duchas?, ahhh si, si las duchas están muy calientes.

Me tiré dos horas debajo del agua hirviendo, creo que salí de allí que parecía una gamba! Y bastante recuperada del frío.

Nos hicimos amigos del marinero (que debía pensar que vaya par de locos cruzaban Cap de Creus en Enero, con ese tiempo y ese frio). Pues nosotros….
En Llança nos quedamos nueve días esperando que bajara el temporal que entró al día siguiente. Casi, casi se podía surfear en el puerto. Viento y olas hasta que llegó la calma. Y con la calma decidimos partir y continuar tranquilamente nuestra travesía hasta Canet. Una travesía calmada, con sol, mar plano.

El mar, la naturaleza es lo que tiene. Ves y sientes realmente todos los extremos. Es una auténtica maravilla. Fueron días muy hermosos decidiendo nuestros proyectos y empezando esta maravillosa aventura.

Aqui tienes un video resumen de estos días.

 

A por el efecto de las velas cuando sopla la tramontana 😊….
Adriana y David

Nota: Este video está publicado cuando teníamos la anterior página web. Por eso verás la anterior dirección (en breve lo editaremos de nuevo).