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El otro día me encontré a un amigo que con cara de interesado me preguntaba como es vivir en un barco de vela. ¿Es realmente una opción de vida ? ¿Que le encuentras? ¿Es incómodo? ¿Pasas frio? ¿Cómo te organizas?… vamos que me llenó de preguntas jejejeje….me hizo pensar que seguramente mucha gente se pregunta lo mismo, y de allí ha surgido este post.


He tardado un poquito más de lo esperado en escribirlo ya que estos días estamos enfocados en terminar las reformas que iniciamos y en mejorar algunos aspectos del blog y de la página web. Vamos, que no estamos aburridos jejeje. Y si muy enfocados en nuestras prioridades. Todo este esfuerzo hará que en unas semanas nuestro velero esté listo para salir a navegar e iniciar la aventura y vosotros veáis los cambios que se irán haciendo… Y el blog… bueno eso lo vais a ver en breve jejejeje

Vivir en un barco de vela

Vivir en un barco de vela

 

Mientras tanto ya llevamos cuatro meses disfrutando de la experiencia de vivir en un barco de vela. Nuestro velero es nuestra casa flotante, el medio que utilizamos para viajar y una manera distinta de vivir. No es la primera vez, ya que el año pasado hicimos la prueba de estar cuatro meses viviendo y navegando. La diferencia es que aún contábamos con nuestros apartamentos. Hoy los apartamentos están alquilados, todo lo que tenemos está en nuestro querido velero.

 

Razones para vivir en un barco

Razones hay distintas, y con propósitos distintos. Por lo tanto cada uno de los que está viviendo en un barco dará sus propias razones. Las nuestras las tenemos claras. Y me encantará explicártelas:

Un medio para viajar

Un velero es un medio para viajar que nos apasiona. Tienes la capacidad de ir a donde quieras con tu casita a cuestas. Determinas vientos y corrientes y a partir de allí… Rumbo y a toda vela!!! 😉. Evidentemente, si no te gusta el mar, ni navegar, pues la verdad es que es algo que no te recomendaría 😉. Si te apasiona… es simplemente mágico. Cuando llegas a puerto, descubres una manera distinta de vivir, el contacto es más cercano y además siempre puedes alquilar un coche y hacer de turista jejeje.

Un espacio reducido… menos es más, un proceso de desapego.

Un proceso de desapego

Es un espacio reducido que te obliga a vivir con pocas cosas. Por lo tanto hay que hacer un proceso de desapego real. Este ejercicio aunque en según que momentos fue doloroso ahora me da descanso y paz. Fue intenso pasar de vivir en un piso lleno de cosas (muchas de ellas con gran valor emocional) a un velero donde te tienes que llevar lo justo y necesario. El proceso de desapego que hice fue enriquecedor. Escribí en su momento sobre ello: Pincha aquí para encontrar el enlace . Con este proceso aprendes a vivir con lo que realmente necesitas. El espacio que hay de estiba en el velero es para guardar lo realmente necesario e importante: comida, herramientas y la ropa que usamos… lo que no se usa ni es necesario… fuera!

El contacto con la naturaleza

Cuando vives en un barco, el contacto con la naturaleza se intensifica, se vuelve más íntimo, más fuerte. Notas y sientes el viento, los cambios de temperatura, vigilas la presión atmosférica, si baja más de 1000hPa sabes que se acerca tormenta y hay que prevenir. Y además las puestas de sol y los amaneceres, las nubes, las olas… todo es muy intenso, te sientes parte de la madre naturaleza, parte de un todo que da razones profundas a tu existencia. En las ciudades este contacto se pierde, nos olvidamos que somos parte de esta naturaleza, que somos naturaleza misma. Y nos olvidamos de cuidarla a ella y por ende a nosotros mismos. Retomar esta conciencia te eleva, te crece y da sentido a parte de nuestra existencia. A veces vivimos muy lejos de nosotros mismos, sentir la naturaleza nos acerca.

Un atardecer en la playa

La libertad de vivir en un barco

Te sientes libre, libre de ir, venir, fondear, arreglar el barco o navegar a vela aunque haya calma chicha. Una libertad que te hace responsable, responsable de tu destino, de tu camino y de tu entorno. Es un sentimiento único, que sobretodo sientes en el mar cuando las velas se llenan y el velero surca las olas en silencio… es simplemente maravilloso. Todo ello para llegar a un puerto desconocido y aprender de aquello que te encuentras… 😊

 

Comodidades, incomodidades y adaptaciones a un nuevo entorno…

No se pasa frio dentro, tenemos calefacción y al ser pequeño y con techos bajos enseguida se calienta. Fuera si… y navegando sobretodo. Para ello hay ropa técnica fantástica y/o sitios en el mundo donde no hace frio jejejeje.
Al ser pequeño hay que adaptarse y saber respetar el espacio del otro. Somos dos en el barco, conocerse y respetarse es fundamental para que la convivencia sea armoniosa. Para ello, hay que hablar y encontrar soluciones.
Meditación y yoga para mi son fundamentales, no solo en un barco, donde fuera que estuviera, Pincha aquí para encontrar un post que escribí sobre los beneficios de la meditación . Mantener en forma mente y cuerpo es fundamental, sobretodo en un entorno activo y cambiante como es un barco. Además de una buena planificación y organización

Es más económico

En principio vivir en un barco es más económico que un apartamento, siempre y cuando tengas claro como vivir y en que gastar el dinero. Hay puertos realmente muy caros, por lo tanto hay que buscar bien y fondear siempre que se pueda. Además un barco necesita reparaciones y mantenimiento constante, y es algo que mejor que lo hagas tu mismo, si tienes que buscar a un profesional… prepara la cartera, eso sin contar que hay rincones del mundo difícil de acceder a estos profesionales.

Lo que realmente me encanta….

Contemplando el mar

Y si hay algo que me encanta …. Es cuando suavemente se mece de un lado a otro, sentada en la bañera contemplando el mar… al lado de la persona que quiero y dejándome llevar…. solo me faltan las sirenas jejejejejejejeje

Estas son algunas de mis razones, hay otras… Cuéntame cual sería la tuya. Me encantará saberlo…. te atreves?

Abrazos desde nuestro velero

Adriana